No products in the cart.

ArtículosPrimeros pasos para recuperar tu intestino

Primeros pasos para recuperar tu intestino

Este tema podría ocupar un libro entero. Como no puedo meterme en mucho detalle aquí, solo os daré algunos “primeros pasos” que pueden funcionar muy bien.

1. Restablece la producción de ácido

El primer paso para recuperar el ácido del estómago es abordar cualquier factor que lo pueda estar inhibiendo. Esto significa ver si tienes H. pylori si tienes sospechas, gestionar el estrés crónico y evitar medicamentos que suprimen el ácido.

El siguiente paso es tomar ácido clorhídrico (HCl) bajo las recomendaciones de tu médico. El HCl siempre se debe tomar con pepsina o junto a otra proteasa que sea estable al ácido, ya que como vimos en el post anterior, seguramente si no produces suficiente ácido no estés produciendo suficientes enzimas que digieren las proteínas. El HCl nunca se debe tomar junto al uso de cualquier tipo de anti-inflamatorios como corticosteroides, aspirina, ibuprofeno u otros NSAIDS.

Mucha gente solo necesita tomarlo entre 3-6 meses, ya que el propio cuerpo vuelve gradualmente a producir su propio ácido. Pacientes mayores con gastritis atrófica o que han tomado fármacos inhibidores de la bomba de protones durante muchos años, pueden necesitar tomar HCl de manera indefinida. Aunque no es lo ideal, es mejor opción que sufrir de problemas digestivos así como de las consecuencias potenciales de tener poco ácido estomacal (malabsorción, sobrecrecimiento bacteriano, mayor susceptibilidad a infecciones o incluso mayor riesgo de cáncer gástrico).

Otra forma de estimular la producción de ácido en el estómago, y que me encanta, es tomar hierbas amargas. Los “bitters” se han utilizado tradicionalmente en casi todas, o todas, las culturas por miles de años para estimular y mejorar la digestión. Más recientemente, estudios han confirmado que éstos aumentan el flujo de jugos gástricos, incluido el HCl, la bilis, pepsina, gastrina y las enzimas pancréaticas1. Las hierbas más comunes utilizadas son:

  • Diente de león
  • Hinojo
  • Raíz de genciana
  • Jengibre
  • Raíz de remolacha
  • Raíz de sello de oro
  • Cardo mariano
  • Menta
  • Ajenjo
  • Acedera

Estas plantas digestivas normalmente se toman en pequeñas dosis, suficiente para provocar ese fuerte sabor amargo.

2. Restablece las enzimas digestivas

El paso más importante para aumentar la producción de tus enzimas digestivas es restablecer la producción de ácido en el estómago. Esto le dará al quimo el pH apropiado para estimular al páncreas para producir enzimas. El manejo del estrés crónico y asegurar una ingesta adecuada de micronutrientes (coenzimas) también es importante. Alimentos fermentados crudos como el kimchi, chucrut, kéfir o el kvass de remolacha, son ricos en enzimas y deberían de consumirse regularmente si se toleran bien.

Los suplementos que pueden ayudarte de manera más eficaz e inmediata, bajo la prescripción y seguimiento del profesional que te lleve, son:

  • Bilis de buey: aunque no es tencimaente una enzima, y suene fatal, el extracto de bilis de buey es uno de los suplementos más efectivos para mejorar la absorción de grasas.
  • Proteasa estable en ácido: es capaz de sobrevivir al pH ácido de los jugos gástricos para mejorar posteriormente la digestión de proteínas.
  • Pancreatina: una mezcla de enzimas producidas por el páncreas que incluye lipasa (digiere grasas), proteasa (digiere proteínas) y amilasa (digiere carbohidratos).
  • Bromelina: una enzima que se encuentra en la piña que ayuda a la digestión de proteínas y que además puede tener efectos antiinflamatorios sistémicos.
  • Jengibre: un remedio digestivo probado por el tiempo.

Como con el HCl, en la mayoría de casos solo necesitarás tomar estos suplementos temporalmente, hasta que seas capaz de solucionar la raíz del problema. Pero te aseguro que mientras tanto pueden ser increíblemente útiles.

3. Reduce la inflamación

Este tema es un poco más difícil de resumir porque hay muchas causas potenciales, y algunas de ellas requieren un enfoque bastante complejo. Voy a daros unos consejos generales que ayudan en la mayoría de casos, independientemente de la causa. Pero como siempre digo, debes ponerte en manos de un profesional para que lleve tu caso de manera personalizada.

El primer paso sería probar una dieta tipo “paleo” o “comida real”. Luego habría que ir haciendo algunos ajustes. Los tres ajustes más útiles, y que te aconsejo que pruebes en ese orden, son:

  • Tómate con calma la ingesta de verduras: Algunas verduras ( y frutas) tienen gran cantidad de fibra insoluble, que como ya mencioné, pueden irritar mucho a un intestino inflamado. Una de las mejores formas de abordar esto es simplemente reducir la cantidad y variedad de vegetales que comes. Ya sé que esto puede sonarte como una locura, pero ten en cuenta que aunque las verduras son alimentos ricos en nutrientes, un poco ya ayuda, y hay otros alimentos más ricos en nutrientes como la carne de pasto o las vísceras que en este caso te pueden convenir más. Ya hablaremos más de ello.
  • Prueba una dieta baja en FODMAPs: los FODMAPs son unos tipos de carbohidratos específicos que pueden digerirse mal por ciertas personas, sobre todo aquellas con SIBO o disbiosis. Discutiremos en el próixmo post esta dieta pero ten en cuenta que la debes seguir de la mano de un profesional y no por más de 3-4 semanas.
  • Dieta GAPS: ésta es una dieta exhaustiva, pero muy antiinflamatoria y que ayuda mucho a recuperar la salud intestinal. Es especialmente útil para gente con SIBO, disbiosis y enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

poniendo todo en conjunto

No hay duda de que solucionar los problemas digestivos puede ser muy confuso y un proceso que lleva mucho tiempo. Lo normal es que tarde 3-6 meses en revertir un problema digestivo crónico, a veces más. Puede ser que no es lo que quisieras escuchar, pero creo que estableciendo expectativas realistas te puede ayudar a permanecer en un enfoque terapéutico el suficiente tiempo para que funcione. Pero te aseguro que merece la pena. Ten paciencia.  

Fuentes y referencias

  1. Wright JV, Lenard L. Why Stomach Acid Is Good For You. M. Evans & Company; Edición: 40924th

Publicar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *